Apenas son cinco fechas las que Ignacio Ambriz ha dirigido al América en el futbol mexicano, sin embargo ya hizo mucho más que su antecesor, el uruguayo Gustavo Matosas, al ganar tres partidos de manera consecutiva. Su llegada al cuadro de Coapa, acompañado de una cantidad importante de refuerzos, como el colombiano Carlos Quintero y el argentino Christian Pellerano, hizo suponer que las Águilas arrasarían durante el Clausura 2015. Sin embargo, la realidad fue muy diferente, más allá que fueron segundos de la clasificación, solo detrás de Tigres de la UANL, el equipo nunca mostró una gran fortaleza futbolística, y ejemplo claro de eso fue que nunca hilvanaron tres victorias en fila. Lo más cercano que estuvieron de eso fue en las fechas seis y siete, cuando lograron dar cuenta de manera consecutiva de Chiapas y Pumas de la UNAM, ambos juegos disputados en la Ciudad de México. Posteriormente, repitieron la misma historia en la recta final del certamen, al vencer a Toluca y Atlas, solo que su camino de un terce
América vuelve a ganar tres partidos en fila
Apenas son cinco fechas las que Ignacio Ambriz ha dirigido al América en el futbol mexicano, sin embargo ya hizo mucho más que su antecesor, el uruguayo Gustavo Matosas, al ganar tres partidos de manera consecutiva. Su llegada al cuadro de Coapa, acompañado de una cantidad importante de refuerzos, como el colombiano Carlos Quintero y el argentino Christian Pellerano, hizo suponer que las Águilas arrasarían durante el Clausura 2015. Sin embargo, la realidad fue muy diferente, más allá que fueron segundos de la clasificación, solo detrás de Tigres de la UANL, el equipo nunca mostró una gran fortaleza futbolística, y ejemplo claro de eso fue que nunca hilvanaron tres victorias en fila. Lo más cercano que estuvieron de eso fue en las fechas seis y siete, cuando lograron dar cuenta de manera consecutiva de Chiapas y Pumas de la UNAM, ambos juegos disputados en la Ciudad de México. Posteriormente, repitieron la misma historia en la recta final del certamen, al vencer a Toluca y Atlas, solo que su camino de un terce