Contra todo pronóstico, Chivas lo hizo. El Rebaño Sagrado derrotó 2-0 a Tigres en la vuelta de los cuartos de final para firmar el 3-3 global y avanzar a semifinales por su posición en la tabla. Con solo dos minutos en el marcador, Ricardo Marín encontró el fondo de la red del arco de Nahuel Guzmán y la afición se volvía loca. La celebración perdió fuerza al ver la bandera del asistente arriba. Correa se sacudió el peligro rojiblanco con una amenazante llegada al área de Whalley, aunque no pasó a más. El Guadalajara no se cansaba de idear jugadas a la ofensiva. Su inicio fue electrizante, así como el ímpetu de su afición que entonaba con pasión cada estrofa de sus porras. Santiago Sandoval se perdió una gran oportunidad tras un centro medido de Ledezma. El joven rojiblanco abanicó el esférico solo en el punto de penalti. Como ha sido tradición, Nahuel se hacía gigante en cada embate de los locales y mantenía el cero en su arco. En un disparo de Govea, respondió con un fuerte brazo para evitar el gol. El ased
Chivas hace la hazaña: elimina a Tigres
Contra todo pronóstico, Chivas lo hizo. El Rebaño Sagrado derrotó 2-0 a Tigres en la vuelta de los cuartos de final para firmar el 3-3 global y avanzar a semifinales por su posición en la tabla. Con solo dos minutos en el marcador, Ricardo Marín encontró el fondo de la red del arco de Nahuel Guzmán y la afición se volvía loca. La celebración perdió fuerza al ver la bandera del asistente arriba. Correa se sacudió el peligro rojiblanco con una amenazante llegada al área de Whalley, aunque no pasó a más. El Guadalajara no se cansaba de idear jugadas a la ofensiva. Su inicio fue electrizante, así como el ímpetu de su afición que entonaba con pasión cada estrofa de sus porras. Santiago Sandoval se perdió una gran oportunidad tras un centro medido de Ledezma. El joven rojiblanco abanicó el esférico solo en el punto de penalti. Como ha sido tradición, Nahuel se hacía gigante en cada embate de los locales y mantenía el cero en su arco. En un disparo de Govea, respondió con un fuerte brazo para evitar el gol. El ased