Con el sello de la casa

La Máquina lo volvió a hacer. Después de ganar a media semana el partido más inesperado, contra el líder Toluca y de visita, Cruz Azul fue a Puebla para perder de último minuto. El equipo de Paco Jémez había vuelto a ilusionar, no solo por la victoria ante los Diablos Rojos, sino esta tarde en que se fueron adelante en el marcador desde el primer tiempo. Con esa ventaja se ponían sorpresivamente a tres puntos de la zona de Liguilla, hasta que vino la enésima debacle. Los Cementeros, que repitieron la alineación del jueves por las varias bajas, se fueron arriba desde el minuto 4, cuando Rafael Baca se tendió de palomita en un gran centro de Ángel Mena. Sin embargo, la maldición volvió a caerles porque se quedaron con las manos vacías aun cuando fueron superiores en gran parte del encuentro. Cruz Azul volvió a ser el equipo que baja el ritmo. Esta vez, incluyendo graves errores en defensa, como cuando Julián Velásquez dejó pasar un balón entre las piernas que casi termina en gol de Federico González. De cualqui