Continúan las acciones del Campeonato de Softbol municipal de Tuxtla Gutiérrez y en una jornada más celebrada en el tradicional campo de pelota blanca de Caña Hueca se desarrollaron cinco encuentros de la categoría de Segunda Fuerza varonil, así como dos partidos de semifinal del campeonato femenil. En el primer encuentro el conjunto de Pumach se llevó los honores frente a Gallos por tirilla de 15 carreras a 4. El lanzador que triunfó en la lomita fue Rodrigo Arrazola y el derrotado fue David Castillejos. Por su parte Camarón Escarlata también tuvo una buena jornada al imponerse por amplia ventaja de 20 anotaciones a 3 a su similar de Picapiedras. El pítcher Pedro Ocaña fue quien logró dominar la ofensiva local para que de esta manera su equipo se adjudicara su doceavo triunfo. Por otra parte, el serpentinero Rodrigo Morales guió al representativo de El Morro II ante la novena de Bucaneros, a la que vencieron por pizarra de 22 rayitas a 5, dejándole la derrota a su antagonista Francisco Lee. Con ese resul
Continúan las acciones del Softbol
Continúan las acciones del Campeonato de Softbol municipal de Tuxtla Gutiérrez y en una jornada más celebrada en el tradicional campo de pelota blanca de Caña Hueca se desarrollaron cinco encuentros de la categoría de Segunda Fuerza varonil, así como dos partidos de semifinal del campeonato femenil. En el primer encuentro el conjunto de Pumach se llevó los honores frente a Gallos por tirilla de 15 carreras a 4. El lanzador que triunfó en la lomita fue Rodrigo Arrazola y el derrotado fue David Castillejos. Por su parte Camarón Escarlata también tuvo una buena jornada al imponerse por amplia ventaja de 20 anotaciones a 3 a su similar de Picapiedras. El pítcher Pedro Ocaña fue quien logró dominar la ofensiva local para que de esta manera su equipo se adjudicara su doceavo triunfo. Por otra parte, el serpentinero Rodrigo Morales guió al representativo de El Morro II ante la novena de Bucaneros, a la que vencieron por pizarra de 22 rayitas a 5, dejándole la derrota a su antagonista Francisco Lee. Con ese resul