De la resistencia al legado: 38 años corriendo rumbo al Cañón

En 1988, mientras “Cuarto Poder” seguía documentando el crecimiento deportivo de Chiapas, nacía una carrera que con el paso de los años terminaría convirtiéndose en símbolo del Atletismo estatal. Lo que comenzó como una reunión entre amigos apasionados por correr, hoy representa una de las competencias más emblemáticas y desafiantes de Tuxtla Gutiérrez: la Carrera Camino al Cielo. Hace 38 años, la capital chiapaneca era muy distinta. El antiguo periférico apenas comenzaba a expandirse, gran parte de la zona rumbo al Cañón del Sumidero permanecía rodeada de naturaleza y el actual Teatro de la Ciudad marcaba el llamado “kilómetro cero” de Tuxtla Gutiérrez. Fue justamente ahí donde surgió la idea. El profesor Roberto Maza, atleta, promotor deportivo y organizador, recuerda que todo inició con un pequeño grupo perteneciente al Club Corredores, que decidió subir hasta uno de los miradores del Cañón del Sumidero, simplemente por su pasión por el deporte. “¿Cuánto vamos a correr? Pues un medio maratón”, recuerda e