Si se pensaba en reconciliación, este martes el rompimiento se hizo más grande entre la Selección Mexicana y su afición tras el 0-0 ante Honduras que acabó con una "perfección" resultadista, cuyos argumentos parecen cada día más endebles. Fueron 80 minutos los que la afición aguantó para luego pedir la salida del actual DT con un "¡fuera, Osorio!" que en la recta final del partido retumbó en un Azteca cuya entrada fue mucho mejor de lo que se esperaba tras el amargo 7-0 en la Copa América Centenario y la victoria de 3-1 del viernes pasado en El Salvador. El primer tiempo volvió a ser para el olvido con un planteamiento que incluyó la participación de un Diego Reyes falto de actividad y que perdió balón tras balón, y en cada uno de ellos provocando los cuestionamientos de que Juan Carlos Osorio haya optado por él en lugar de un especialista como Jesús Molina. Más allá del fútbol y de la táctica, este Tri se vio descolorido, falto de corazón y coraje, esos mismos argumentos que tampoco aparecieron en Santa Clar
"Decepción nacional"
Si se pensaba en reconciliación, este martes el rompimiento se hizo más grande entre la Selección Mexicana y su afición tras el 0-0 ante Honduras que acabó con una "perfección" resultadista, cuyos argumentos parecen cada día más endebles. Fueron 80 minutos los que la afición aguantó para luego pedir la salida del actual DT con un "¡fuera, Osorio!" que en la recta final del partido retumbó en un Azteca cuya entrada fue mucho mejor de lo que se esperaba tras el amargo 7-0 en la Copa América Centenario y la victoria de 3-1 del viernes pasado en El Salvador. El primer tiempo volvió a ser para el olvido con un planteamiento que incluyó la participación de un Diego Reyes falto de actividad y que perdió balón tras balón, y en cada uno de ellos provocando los cuestionamientos de que Juan Carlos Osorio haya optado por él en lugar de un especialista como Jesús Molina. Más allá del fútbol y de la táctica, este Tri se vio descolorido, falto de corazón y coraje, esos mismos argumentos que tampoco aparecieron en Santa Clar