El serbio Novak Djokovic confirmó una vez más la razón por la cual es el número uno del mundo y este domingo se llevó la final del Masters 1000 de París al vencer por parciales de 6-2 y 6-4 al británico Andy Murray, su escolta en el escalafón mundial. El balcánico saltó a la cancha parisina con el objetivo de obtener su sexto masters del año, pero enfrente tuvo a un Murray con sed de triunfo que al inicio puso cierta resistencia, la cual al final no fue suficiente, tras 1:33 horas de juego. El primer set, Djokovic rompió un par de veces el servicio de su rival lo que, aunado a su 75 por ciento de efectividad al ganar su primer servicio, le permitió llevarse la manga por 6-2, ante la atónita mirada de un número dos del mundo. Los sembrados uno (Djokovic) y dos (Murray) salieron para el segundo set con objetivos distintos, pues mientras "Braveheart" quería reponerse de una desastrosa primera manga, "Nole" deseaba finiquitar el duelo de este torneo, el último previo a la Copa de Maestros de Londres. Las cosas me
Djokovic gana la final de París
El serbio Novak Djokovic confirmó una vez más la razón por la cual es el número uno del mundo y este domingo se llevó la final del Masters 1000 de París al vencer por parciales de 6-2 y 6-4 al británico Andy Murray, su escolta en el escalafón mundial. El balcánico saltó a la cancha parisina con el objetivo de obtener su sexto masters del año, pero enfrente tuvo a un Murray con sed de triunfo que al inicio puso cierta resistencia, la cual al final no fue suficiente, tras 1:33 horas de juego. El primer set, Djokovic rompió un par de veces el servicio de su rival lo que, aunado a su 75 por ciento de efectividad al ganar su primer servicio, le permitió llevarse la manga por 6-2, ante la atónita mirada de un número dos del mundo. Los sembrados uno (Djokovic) y dos (Murray) salieron para el segundo set con objetivos distintos, pues mientras "Braveheart" quería reponerse de una desastrosa primera manga, "Nole" deseaba finiquitar el duelo de este torneo, el último previo a la Copa de Maestros de Londres. Las cosas me