Los boxeadores mexicanos Marco "Dorado" Reyes y Misael "Chino" Rodríguez lucieron y noquearon en dos rounds a los argentinos Miguel Ángel Suárez y Gerónimo Barbadillo, de manera respectiva. En el pleito estelar de la función que se realizó en el gimnasio Rodrigo M. Quevedo y que organizó Promociones del Pueblo, Marco se impuso a los 1:39 minutos del segundo asalto para agenciarse el título Internacional supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Reyes conectó en repetidas ocasiones a su rival en el primer asalto, lo llevó contra las cuerdas y lo castigó con ganchos y rectos arriba y abajo, incluso parecía terminar en ese episodio la pelea, pero la campana salvó al sudamericano. El segundo episodio fue similar, con castigo incansable de Marco, al cuerpo y rostro del "Pibe" Suárez, quien se mostró amenazante en diversos eventos en esta ciudad, pero sobre el ring nada pudo hacer ante el dominio de su rival. Una andanada de golpes a dos manos fue suficiente para que el réferi Rocky Bourke detuviera el comba
"Dorado" Reyes y "Chino" Rodríguez noquean juntos
Los boxeadores mexicanos Marco "Dorado" Reyes y Misael "Chino" Rodríguez lucieron y noquearon en dos rounds a los argentinos Miguel Ángel Suárez y Gerónimo Barbadillo, de manera respectiva. En el pleito estelar de la función que se realizó en el gimnasio Rodrigo M. Quevedo y que organizó Promociones del Pueblo, Marco se impuso a los 1:39 minutos del segundo asalto para agenciarse el título Internacional supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Reyes conectó en repetidas ocasiones a su rival en el primer asalto, lo llevó contra las cuerdas y lo castigó con ganchos y rectos arriba y abajo, incluso parecía terminar en ese episodio la pelea, pero la campana salvó al sudamericano. El segundo episodio fue similar, con castigo incansable de Marco, al cuerpo y rostro del "Pibe" Suárez, quien se mostró amenazante en diversos eventos en esta ciudad, pero sobre el ring nada pudo hacer ante el dominio de su rival. Una andanada de golpes a dos manos fue suficiente para que el réferi Rocky Bourke detuviera el comba