Tras la presentación de Ignacio Ambriz como director técnico del cuadro azulcrema, la directiva comenzó el diseño del equipo para encarar los torneos mencionados, y después de dar a conocer las bajas, que encabeza Cristian Pellerano, han definido a dos de los refuerzos, entre los que se destaca el delantero colombiano Andrés Andrade. Fue el propio presidente deportivo Ricardo Peláez quien aseguró que Andrés "El Rifle" Andrade será uno de los refuerzos que llegará a competir por un lugar en la delantera de las Águilas para el torneo venidero, así como para los campeonatos internacionales. Sergio Bueno y la directiva felina se hicieron de los servicios del "Rifle" en el Apertura 2014, y aunque jugó un total de mil 132 minutos a lo largo de las 17 fechas y dos partidos más de Liguilla, el mediocampista no pudo hacer goles. Durante las 12 primeras fechas comenzó como titular, pero sólo en cinco pudo terminar el partido, ante Toluca, Atlas, América, Puebla y Pumas. El resto, abandonó el terreno de juego sin poder
El "Rifle" deja a los felinos
Tras la presentación de Ignacio Ambriz como director técnico del cuadro azulcrema, la directiva comenzó el diseño del equipo para encarar los torneos mencionados, y después de dar a conocer las bajas, que encabeza Cristian Pellerano, han definido a dos de los refuerzos, entre los que se destaca el delantero colombiano Andrés Andrade. Fue el propio presidente deportivo Ricardo Peláez quien aseguró que Andrés "El Rifle" Andrade será uno de los refuerzos que llegará a competir por un lugar en la delantera de las Águilas para el torneo venidero, así como para los campeonatos internacionales. Sergio Bueno y la directiva felina se hicieron de los servicios del "Rifle" en el Apertura 2014, y aunque jugó un total de mil 132 minutos a lo largo de las 17 fechas y dos partidos más de Liguilla, el mediocampista no pudo hacer goles. Durante las 12 primeras fechas comenzó como titular, pero sólo en cinco pudo terminar el partido, ante Toluca, Atlas, América, Puebla y Pumas. El resto, abandonó el terreno de juego sin poder