La Selección Mexicana debutó en Copa Oro con un aplastante 6-0 que era urgente para romper la pésima inercia desde antes de Copa América, donde acudió con otro plantel pero la afición era la misma. Ésta por fin disfrutó un resultado a la altura de las expectativas. Porque lo esperado no era la victoria sino la goleada, que llegó porque no había rival ni circunstancias más ad hoc. Cuba apenas tuvo cinco jugadores en la banca, su entrenador no llegó junto a otros seis jóvenes por falta de visa, además de la ausencia de un desertor. Todo ello jugó en contra de su natural ingenuidad futbolística, producto de un balompié con liga amateur. Ni siquiera tuvo malicia como para ensuciar el partido y por eso al minuto 17 el 0-0 parecía heroico, pues habían aguantado varios embates mexicanos, hasta que Oribe fulminó para el primero. A partir de ahí, el cuadro azteca se dio todos los lujos posibles. Después del 2-0 de Carlos Vela al 22´ y el 3-0 de Oribe al 36´, Andrés Guardado marcó el cuarto de cabeza al final del prime
"El Tri" goleó a medio gas y rompió racha
La Selección Mexicana debutó en Copa Oro con un aplastante 6-0 que era urgente para romper la pésima inercia desde antes de Copa América, donde acudió con otro plantel pero la afición era la misma. Ésta por fin disfrutó un resultado a la altura de las expectativas. Porque lo esperado no era la victoria sino la goleada, que llegó porque no había rival ni circunstancias más ad hoc. Cuba apenas tuvo cinco jugadores en la banca, su entrenador no llegó junto a otros seis jóvenes por falta de visa, además de la ausencia de un desertor. Todo ello jugó en contra de su natural ingenuidad futbolística, producto de un balompié con liga amateur. Ni siquiera tuvo malicia como para ensuciar el partido y por eso al minuto 17 el 0-0 parecía heroico, pues habían aguantado varios embates mexicanos, hasta que Oribe fulminó para el primero. A partir de ahí, el cuadro azteca se dio todos los lujos posibles. Después del 2-0 de Carlos Vela al 22´ y el 3-0 de Oribe al 36´, Andrés Guardado marcó el cuarto de cabeza al final del prime