Por primera vez en el torneo, Cruz Azul conoció el triunfo al vencer 1-0 a Tigres en el Volcán durante la Jornada 3 del Clausura 2019; los odiados por la afición auriazul, Jesús Corona y Elías Hernández, se encargaron de darle la victoria a la Máquina, el primero con una gran atajada y el segundo al marcar el único tanto. Corona y Hernández fueron abucheados por los seguidores felinos, ya que el arquero no quiso reforzar a Tigres en 2009 y Elías no fue aceptado por los aficionados cuando él militó en la UANL, al considerarlo no estar al nivel de Danilinho; ahora, ambos le dieron los tres puntos a Cruz Azul que llega a cuatro unidades, misma cantidad que los felinos. Durante el primer tiempo, los de la UANL dominaron la mayor parte, al 11´ de acción de inmediato se hizo notar Enner Valencia disparando potente un balón de bote pronto, pero el arquero Jesús Corona se lució desviando lo que parecía el primer tanto; todavía en el cobro de tiro de esquina, André-Pierre Gignac peinó el esférico y de nuevo se salvó
Elías y Corona, dieron el primer triunfo a Cruz Azul
Por primera vez en el torneo, Cruz Azul conoció el triunfo al vencer 1-0 a Tigres en el Volcán durante la Jornada 3 del Clausura 2019; los odiados por la afición auriazul, Jesús Corona y Elías Hernández, se encargaron de darle la victoria a la Máquina, el primero con una gran atajada y el segundo al marcar el único tanto. Corona y Hernández fueron abucheados por los seguidores felinos, ya que el arquero no quiso reforzar a Tigres en 2009 y Elías no fue aceptado por los aficionados cuando él militó en la UANL, al considerarlo no estar al nivel de Danilinho; ahora, ambos le dieron los tres puntos a Cruz Azul que llega a cuatro unidades, misma cantidad que los felinos. Durante el primer tiempo, los de la UANL dominaron la mayor parte, al 11´ de acción de inmediato se hizo notar Enner Valencia disparando potente un balón de bote pronto, pero el arquero Jesús Corona se lució desviando lo que parecía el primer tanto; todavía en el cobro de tiro de esquina, André-Pierre Gignac peinó el esférico y de nuevo se salvó