Con más incertidumbre que certezas terminó el primer capítulo de la final del Apertura 2016. América y Tigres empataron 1-1 y dejaron todo para el duelo de vuelta en Nuevo León, juego al que ambos llegarán con dudas. Las Águilas sobre su rendimiento de cara al partido 60 del año y los felinos por saber si contarán con Gignac. Como sucede con el recalentado tras la cena de Navidad, el segundo platillo de la final también será aún más apetecible, pues en el primer partido ninguno se desbordó por un triunfo sabedor de los 90 minutos que restan. Tigres parecía impotente, sin armas, inofensivo, pero solo era parte de su esencia. El felino aguardó a su presa 45 minutos, la consintió y en el momento exacto lanzó el zarpazo con su mejor garra... la francesa. Bruno Valdez no pudo cortar una pelota en mediocampo y Gignac prendió la magia y la potencia. El delantero galo se quitó a Goltz con un tremendo cambio de ritmo y luego definió por debajo de las piernas de Muñoz. La espera valió la pena, la hipnosis siguió funciona
Empate en el Azteca lleva a la final al "volcán"
Con más incertidumbre que certezas terminó el primer capítulo de la final del Apertura 2016. América y Tigres empataron 1-1 y dejaron todo para el duelo de vuelta en Nuevo León, juego al que ambos llegarán con dudas. Las Águilas sobre su rendimiento de cara al partido 60 del año y los felinos por saber si contarán con Gignac. Como sucede con el recalentado tras la cena de Navidad, el segundo platillo de la final también será aún más apetecible, pues en el primer partido ninguno se desbordó por un triunfo sabedor de los 90 minutos que restan. Tigres parecía impotente, sin armas, inofensivo, pero solo era parte de su esencia. El felino aguardó a su presa 45 minutos, la consintió y en el momento exacto lanzó el zarpazo con su mejor garra... la francesa. Bruno Valdez no pudo cortar una pelota en mediocampo y Gignac prendió la magia y la potencia. El delantero galo se quitó a Goltz con un tremendo cambio de ritmo y luego definió por debajo de las piernas de Muñoz. La espera valió la pena, la hipnosis siguió funciona