El tenista argentino Federico Delbonis fue el único que pudo cantar victoria de los tres latinos que se presentaron este miércoles en la segunda ronda del torneo de Kitzbuhel, pues cayeron su compatriota Diego Schwartzman y el colombiano Santiago Giraldo. En esta última semana de competencia sobre arcilla, el azuleño vino de atrás para despachar al holandés Robin Haase por parciales de 4-6, 6-2 y 6-2, tras una hora y 54 minutos de acción, en lo que significó el primer combate entre sí. Su siguiente rival será el francés Paul-Henri Mathieu, quien sorprendió al eslovaco Martin Klizan, cuarto sembrado del evento, al son de 6-3 y 7-5; el historial favorece a Delbonis 1-0 ante el galo, al que derrotó en la arcilla de Niza hace un año. En tanto Schwartzman corrió con suerte adversa frente al español Albert Montañés, ganador por contundente tanteador de 6-1 y 6-3, a costa de siete quiebres concretados en 16 oportunidades generadas por el bajo desempeño de su adversario al saque. Por su parte, el cafetero no metió ni
Federico Delbonis salva jornada
El tenista argentino Federico Delbonis fue el único que pudo cantar victoria de los tres latinos que se presentaron este miércoles en la segunda ronda del torneo de Kitzbuhel, pues cayeron su compatriota Diego Schwartzman y el colombiano Santiago Giraldo. En esta última semana de competencia sobre arcilla, el azuleño vino de atrás para despachar al holandés Robin Haase por parciales de 4-6, 6-2 y 6-2, tras una hora y 54 minutos de acción, en lo que significó el primer combate entre sí. Su siguiente rival será el francés Paul-Henri Mathieu, quien sorprendió al eslovaco Martin Klizan, cuarto sembrado del evento, al son de 6-3 y 7-5; el historial favorece a Delbonis 1-0 ante el galo, al que derrotó en la arcilla de Niza hace un año. En tanto Schwartzman corrió con suerte adversa frente al español Albert Montañés, ganador por contundente tanteador de 6-1 y 6-3, a costa de siete quiebres concretados en 16 oportunidades generadas por el bajo desempeño de su adversario al saque. Por su parte, el cafetero no metió ni