Fueron 420 atletas, divididos en 84 equipos, los que participaron en la cuarta edición de la carrera de relevos RSC 5x10, de 50 kilómetros de distancia, que realizó el Club Gacelas de Tuxtla Gutiérrez con salida en el punto conocido como el Escopetazo (la "tijera") y meta en las instalaciones del Sedem de San Cristóbal de las Casas y en la que los equipos 3 y 4 del club anfitrión del parque Fundamat hicieron el 1-2. La ruta de la justa fue demandante pero atractiva para los participantes, quienes tuvieron que sortear, en la parte más alta de la montaña, una altura de 2,300 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura inicial de 12 grados aunque después el sol los acompañó en el transcurso de las horas. Compitieron corredores independientes provenientes de distintos municipios y los equipos estuvieron integrados por cuatro hombres y una mujer; aunque algunos los conformaron solo mujeres, o bien tres elementos de la rama varonil y dos de la femenil. El kilómetro 34.5, en el Escopetazo, marcó el comienzo
Gacelas ganó la carrera de relevos RSC50
Fueron 420 atletas, divididos en 84 equipos, los que participaron en la cuarta edición de la carrera de relevos RSC 5x10, de 50 kilómetros de distancia, que realizó el Club Gacelas de Tuxtla Gutiérrez con salida en el punto conocido como el Escopetazo (la "tijera") y meta en las instalaciones del Sedem de San Cristóbal de las Casas y en la que los equipos 3 y 4 del club anfitrión del parque Fundamat hicieron el 1-2. La ruta de la justa fue demandante pero atractiva para los participantes, quienes tuvieron que sortear, en la parte más alta de la montaña, una altura de 2,300 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura inicial de 12 grados aunque después el sol los acompañó en el transcurso de las horas. Compitieron corredores independientes provenientes de distintos municipios y los equipos estuvieron integrados por cuatro hombres y una mujer; aunque algunos los conformaron solo mujeres, o bien tres elementos de la rama varonil y dos de la femenil. El kilómetro 34.5, en el Escopetazo, marcó el comienzo