Gallos Blancos volvió a cantar y a picotear en el Azteca. Sin necesitar a Ronaldinho, pero rememorando el gran partido que dio hace algunos meses, Querétaro venció por segunda ocasión consecutiva al América en su casa al llevarse el 0-1 que le entregó los puntos necesarios para mantener la esperanza de acceder a la Liguilla. Poca ofensiva Con muy pocos argumentos a la ofensiva pero con la buena puntería del Tito Villa, el equipo de Vucetich se llevó el triunfo con el tanto conseguido al minuto 59 tras una buena asistencia de Candelo que definió el centro delantero ante la salida de Muñoz. Ya minutos antes el Querétaro había avisado con un mano a mano del propio Tito que Moi salvó, pero en la segunda no pudo hacer nada. Esas dos y una llegada de Orbelín Pineda en la primera parte fueron suficientes para Gallos. América mostró una cara muy pobre, lejos de la intensidad y más cercana a la relajación, pues más allá de generar opciones de gol, mismas que Darwin no pudo finiquitar, sus defensas quedaron a deber
Gallos Blancos picoteó al América
Gallos Blancos volvió a cantar y a picotear en el Azteca. Sin necesitar a Ronaldinho, pero rememorando el gran partido que dio hace algunos meses, Querétaro venció por segunda ocasión consecutiva al América en su casa al llevarse el 0-1 que le entregó los puntos necesarios para mantener la esperanza de acceder a la Liguilla. Poca ofensiva Con muy pocos argumentos a la ofensiva pero con la buena puntería del Tito Villa, el equipo de Vucetich se llevó el triunfo con el tanto conseguido al minuto 59 tras una buena asistencia de Candelo que definió el centro delantero ante la salida de Muñoz. Ya minutos antes el Querétaro había avisado con un mano a mano del propio Tito que Moi salvó, pero en la segunda no pudo hacer nada. Esas dos y una llegada de Orbelín Pineda en la primera parte fueron suficientes para Gallos. América mostró una cara muy pobre, lejos de la intensidad y más cercana a la relajación, pues más allá de generar opciones de gol, mismas que Darwin no pudo finiquitar, sus defensas quedaron a deber