Con dos pases interceptados del profundo Landon Collins, Gigantes de Nueva York (4-3) se adjudicó el segundo duelo de la NFL en tierras inglesas, al imponerse por 17-10 a Carneros de Los Ángeles (3-4), en actividad de la séptima semana de la temporada 2016. Con el Twickenham Stadium de esta capital como escenario, las intercepciones de Collins le dieron a Nueva York 14 puntos, los primeros siete por conducto del propio profundo, quien devolvió el ovoide 44 yd para anotación, y los otros con acarreo de una yarda del corredor Rashad Jennings. En cambio, los quarterbacks Eli Manning, por Gigantes, y Case Keenum, por Carneros, tuvieron una mala tarde, el primero con apenas 196 yardas para presumir y el segundo al ser interceptado en cuatro ocasiones. Mal empezó la tarde para los neoyorquinos en Londres, luego que el ala cerrada Larry Donnel soltó el balón en su yarda 34 y aunque fue recuperado por los angelinos, la jugada fue revertida en la revisión por los oficiales. El césped londinense parecía sentarle a Los
Gigantes gana duelo londinense a Carneros
Con dos pases interceptados del profundo Landon Collins, Gigantes de Nueva York (4-3) se adjudicó el segundo duelo de la NFL en tierras inglesas, al imponerse por 17-10 a Carneros de Los Ángeles (3-4), en actividad de la séptima semana de la temporada 2016. Con el Twickenham Stadium de esta capital como escenario, las intercepciones de Collins le dieron a Nueva York 14 puntos, los primeros siete por conducto del propio profundo, quien devolvió el ovoide 44 yd para anotación, y los otros con acarreo de una yarda del corredor Rashad Jennings. En cambio, los quarterbacks Eli Manning, por Gigantes, y Case Keenum, por Carneros, tuvieron una mala tarde, el primero con apenas 196 yardas para presumir y el segundo al ser interceptado en cuatro ocasiones. Mal empezó la tarde para los neoyorquinos en Londres, luego que el ala cerrada Larry Donnel soltó el balón en su yarda 34 y aunque fue recuperado por los angelinos, la jugada fue revertida en la revisión por los oficiales. El césped londinense parecía sentarle a Los