El deportista neozelandés de Jiujitsu Jason Lee denunció haber sido víctima de un "secuestro" y extorsión por parte de la policía de Río de Janeiro, a menos de 12 días para el inicio de los Juegos Olímpicos. En su perfil de las redes sociales Twitter y Facebook el deportista neozelandés dijo que este domingo fue objeto de un control policial cuando volvía de una competición y, tras ser registrado por los agentes, éstos le pidieron dos mil reales (600 dólares) por "infringir" las leyes de tráfico. Según Lee, la policía le dijo que estaba prohibido conducir en Brasil siendo extranjero y sin llevar el pasaporte, por lo que lo amenazaron con arrestarlo si no pagaba la multa. En declaraciones a un periódico neozelandés, este deportista, que no está en Río a causa de los Juegos, ya que el Jiujitsu no es una modalidad olímpica, explicó que fue obligado por los agentes a retirar dinero de varios cajeros electrónicos y entregarlo a los policías. Tras abonar los dos mil reales, fue instado a "no decir nada de lo ocurri
Jason Lee denuncia secuestro y extorsión en Río
El deportista neozelandés de Jiujitsu Jason Lee denunció haber sido víctima de un "secuestro" y extorsión por parte de la policía de Río de Janeiro, a menos de 12 días para el inicio de los Juegos Olímpicos. En su perfil de las redes sociales Twitter y Facebook el deportista neozelandés dijo que este domingo fue objeto de un control policial cuando volvía de una competición y, tras ser registrado por los agentes, éstos le pidieron dos mil reales (600 dólares) por "infringir" las leyes de tráfico. Según Lee, la policía le dijo que estaba prohibido conducir en Brasil siendo extranjero y sin llevar el pasaporte, por lo que lo amenazaron con arrestarlo si no pagaba la multa. En declaraciones a un periódico neozelandés, este deportista, que no está en Río a causa de los Juegos, ya que el Jiujitsu no es una modalidad olímpica, explicó que fue obligado por los agentes a retirar dinero de varios cajeros electrónicos y entregarlo a los policías. Tras abonar los dos mil reales, fue instado a "no decir nada de lo ocurri