No podía existir una mejor manera de coronarse que haciéndolo en el estadio donde mejores resultados has tenido en los últimos meses. Sí, aunque no sea su propia casa, el Olímpico Universitario pertenece al Cruz Azul y de manera más que merecida. Finalmente, la décima llegó para la Máquina. Con poco tiempo en el banquillo celeste, Joel Huiqui ya escribió su nombre en la historia de la institución que lo vio crecer, formarse y triunfar, tanto como jugador y, ahora, como director técnico. Primer tiempo Con un (1-2), el conjunto de la Noria derrotó a los Pumas en CU, se quedó con el Clásico de la Obsesión, con el orgullo de la capital y con lo más importante: el trofeo del Clausura 2026. Los primeros minutos de la final se jugaron con demasiada cautela por parte de ambos equipos. Necesitaban asentarse en el terreno de juego, para descifrar la estrategia de su rival. Paco a poco, la Máquina comenzó a carburar y generó peligro en la portería auriazul; sin embargo, para su mala fortuna, dicha portería era custodia
La cruzazulea Pumas; la Máquina, campeón
No podía existir una mejor manera de coronarse que haciéndolo en el estadio donde mejores resultados has tenido en los últimos meses. Sí, aunque no sea su propia casa, el Olímpico Universitario pertenece al Cruz Azul y de manera más que merecida. Finalmente, la décima llegó para la Máquina. Con poco tiempo en el banquillo celeste, Joel Huiqui ya escribió su nombre en la historia de la institución que lo vio crecer, formarse y triunfar, tanto como jugador y, ahora, como director técnico. Primer tiempo Con un (1-2), el conjunto de la Noria derrotó a los Pumas en CU, se quedó con el Clásico de la Obsesión, con el orgullo de la capital y con lo más importante: el trofeo del Clausura 2026. Los primeros minutos de la final se jugaron con demasiada cautela por parte de ambos equipos. Necesitaban asentarse en el terreno de juego, para descifrar la estrategia de su rival. Paco a poco, la Máquina comenzó a carburar y generó peligro en la portería auriazul; sin embargo, para su mala fortuna, dicha portería era custodia