De estar a punto en abandonar el futbol a ser el delantero más importante de uno de los equipos más grandes de México. Sí, Federico Viñas solo puede estar agradecido con el América. El uruguayo acepta que llegar a Coapa: "Me cambió la vida", no solo la futbolística, sino la personal, la económica. "Ahora me conocen más en mi país... Ha sido muy lindo estar en el América. Me cambió la vida llegar al América". En 17 juegos ha marcado ocho goles, y con eso se ha ganado el respeto del fanático americanista: "Uno tratar de dar lo mejor dentro de la cancha". Y para retribuir el cariño, dice: "A la gente le pido que se quede tranquila, nosotros tratamos de dar lo mejor. A veces las cosas no se dan, a veces no sacamos el resultado que esperábamos, porque es una institución muy exigente". En esta revolución que ha hecho el "Piojo" en el equipo azulcrema, Viñas ahora juega junto con Henry Martín en la delantera, lo que no incomoda: "Me siento mucho más cómodo jugando con Henry, jugamos bien de espaldas, a aguantar el bal
Llegar al América me cambió la vida: Viñas
De estar a punto en abandonar el futbol a ser el delantero más importante de uno de los equipos más grandes de México. Sí, Federico Viñas solo puede estar agradecido con el América. El uruguayo acepta que llegar a Coapa: "Me cambió la vida", no solo la futbolística, sino la personal, la económica. "Ahora me conocen más en mi país... Ha sido muy lindo estar en el América. Me cambió la vida llegar al América". En 17 juegos ha marcado ocho goles, y con eso se ha ganado el respeto del fanático americanista: "Uno tratar de dar lo mejor dentro de la cancha". Y para retribuir el cariño, dice: "A la gente le pido que se quede tranquila, nosotros tratamos de dar lo mejor. A veces las cosas no se dan, a veces no sacamos el resultado que esperábamos, porque es una institución muy exigente". En esta revolución que ha hecho el "Piojo" en el equipo azulcrema, Viñas ahora juega junto con Henry Martín en la delantera, lo que no incomoda: "Me siento mucho más cómodo jugando con Henry, jugamos bien de espaldas, a aguantar el bal