En el municipio de Cintalapa de Figueroa, en una de las colonias que se ubican en los linderos, se encuentra la humilde morada donde, en una pequeña parte del patio trasero que solo se divide por unas cercas de madera, se encuentra el gimnasio donde la pugilista María Guadalupe Solís Reyes se entrena todos los días. La oriunda de la tierra del poeta chiapaneco Rodulfo Figueroa cuenta en la actualidad con 24 años de edad, vive con sus padres y tres hermanos, y relata que es una familia netamente boxística, ya que dos de sus hermanos también son púgiles. En entrevista, Lupita Solís comenta que desde el año del 2010 ha practicado el Boxeo y destaca que como amateur sostuvo alrededor de 25 peleas, obteniendo dos medallas de plata en campeonatos nacionales de la especialidad; mientras que como profesional cuenta con el récord de dos peleas y dos nocauts. "Nos ha costado a mí y a mi papá, ya que no hemos recibido mucho apoyo por parte de las autoridades en el municipio. Los resultados los demostramos, y no solo
Lupita Solís Reyes, talento en pugilismo
En el municipio de Cintalapa de Figueroa, en una de las colonias que se ubican en los linderos, se encuentra la humilde morada donde, en una pequeña parte del patio trasero que solo se divide por unas cercas de madera, se encuentra el gimnasio donde la pugilista María Guadalupe Solís Reyes se entrena todos los días. La oriunda de la tierra del poeta chiapaneco Rodulfo Figueroa cuenta en la actualidad con 24 años de edad, vive con sus padres y tres hermanos, y relata que es una familia netamente boxística, ya que dos de sus hermanos también son púgiles. En entrevista, Lupita Solís comenta que desde el año del 2010 ha practicado el Boxeo y destaca que como amateur sostuvo alrededor de 25 peleas, obteniendo dos medallas de plata en campeonatos nacionales de la especialidad; mientras que como profesional cuenta con el récord de dos peleas y dos nocauts. "Nos ha costado a mí y a mi papá, ya que no hemos recibido mucho apoyo por parte de las autoridades en el municipio. Los resultados los demostramos, y no solo