Encumbrado como un delantero de la época dorada del futbol tuxtleco —pese a las fuertes lesiones que lo aquejaron durante su carrera—, Óscar Martínez Figueroa paladea en su memoria los goles que anotó por racimos, ya fuera con la selección de Tuxtla Gutiérrez, con el representativo de Chiapas o bien, con alguno de los diferentes clubes con los que militó hasta su etapa como veterano. Nacido en La Providencia (Cintalapa de Figueroa, Chiapas) hace 71 años, el exfutbolista a quien cariñosamente apodan "Macaco", hizo su vida en la capital chiapaneca, a la que sus padres lo trajeron a vivir en 1950. Sus más emotivos recuerdos giran en torno a un balón, en una carrera por las canchas que inició a los 16 años de edad y que culminó hasta sus 50, cuando un físico mermado por las lesiones le pidió parar. "El Macaco" Martínez recuerda que en los años 70, donde actualmente está el parque Bicentenario, existía una lomita polvorienta a donde acudía a jugar junto a sus hermanos Amadeo, José, Armando y Carlos, así como ve
"Macaco" Martínez, un delantero de época
Encumbrado como un delantero de la época dorada del futbol tuxtleco —pese a las fuertes lesiones que lo aquejaron durante su carrera—, Óscar Martínez Figueroa paladea en su memoria los goles que anotó por racimos, ya fuera con la selección de Tuxtla Gutiérrez, con el representativo de Chiapas o bien, con alguno de los diferentes clubes con los que militó hasta su etapa como veterano. Nacido en La Providencia (Cintalapa de Figueroa, Chiapas) hace 71 años, el exfutbolista a quien cariñosamente apodan "Macaco", hizo su vida en la capital chiapaneca, a la que sus padres lo trajeron a vivir en 1950. Sus más emotivos recuerdos giran en torno a un balón, en una carrera por las canchas que inició a los 16 años de edad y que culminó hasta sus 50, cuando un físico mermado por las lesiones le pidió parar. "El Macaco" Martínez recuerda que en los años 70, donde actualmente está el parque Bicentenario, existía una lomita polvorienta a donde acudía a jugar junto a sus hermanos Amadeo, José, Armando y Carlos, así como ve