Nadie apostaba por ellos, pero Marruecos volvió a demostrar que las historias más grandes nacen contra la lógica. Los africanos vinieron de menos a más, resistieron los golpes y eliminaron a Países Bajos en una noche cargada de emoción. El Estadio Monterrey despidió los dieciseisavos de final con una batalla que quedará en la memoria. El marcador terminó 1-1 después de 120 minutos, pero la eliminatoria exigía un desenlace dramático. Los penaltis separaron la tristeza de la gloria. Ahí apareció la figura de Yassine Bounou, quien llevó a los suyos hasta la siguiente ronda con una actuación memorable, 2-3 el final de esta historia . Desde el silbatazo inicial no hubo tregua. Países Bajos apostó por el orden y la velocidad al contragolpe, mientras Marruecos tomó el control del balón y buscó imponer condiciones. Cada disputa se jugó como si fuera la última y los espacios fueron escasos. El conjunto africano encontró en el mediocampo su principal fortaleza. Bouaddi, Ounahi, Saibari, El Khannouss y El Aynaoui contro
Marruecos vs. Canadá en octavos de final
Nadie apostaba por ellos, pero Marruecos volvió a demostrar que las historias más grandes nacen contra la lógica. Los africanos vinieron de menos a más, resistieron los golpes y eliminaron a Países Bajos en una noche cargada de emoción. El Estadio Monterrey despidió los dieciseisavos de final con una batalla que quedará en la memoria. El marcador terminó 1-1 después de 120 minutos, pero la eliminatoria exigía un desenlace dramático. Los penaltis separaron la tristeza de la gloria. Ahí apareció la figura de Yassine Bounou, quien llevó a los suyos hasta la siguiente ronda con una actuación memorable, 2-3 el final de esta historia . Desde el silbatazo inicial no hubo tregua. Países Bajos apostó por el orden y la velocidad al contragolpe, mientras Marruecos tomó el control del balón y buscó imponer condiciones. Cada disputa se jugó como si fuera la última y los espacios fueron escasos. El conjunto africano encontró en el mediocampo su principal fortaleza. Bouaddi, Ounahi, Saibari, El Khannouss y El Aynaoui contro