México debuta y gana respeto en Copa América

Luego de años de gestiones a nivel directivo ante la Confederación Sudamericana de Futbol (CSF), la selección mexicana de Futbol fue admitida como invitada permanente a la Copa América, torneo al que llegó como víctima, para convertirse en verdugo y sorpresa en Ecuador 1993. En su primera participación en la máxima justa a nivel de selecciones nacionales en América, México, que venía de obtener su pase a la Copa del Mundo Estados Unidos 1994, llegó como un equipo del cual no se esperaba mucho en tierras sudamericanas. El poco conocimiento del balompié "azteca" y el desprecio hacia éste en el Cono Sur hizo presagiar que México quedaría eliminado en la primera fase, donde enfrentó a Colombia, que contaba con la generación tal vez más importante en toda su historia, además de a la siempre poderosa Argentina y a Bolivia. Pero el embalaje que tenía el Tricolor, así como la calidad y el momento por el que atravesaban gente como Jorge Campos, Alberto García Aspe, Benjamín Galindo, Luis Roberto Alvez "Zague" y la exp