Contra viento y marea, la Liga Municipal de Beisbol de Tuxtla Gutiérrez se mantiene en pie para sacar adelante la temporada 2016. Restan tres fechas de temporada regular por jugar, las cuales serán concluidas con cinco equipos, cuatro de los cuales iniciaron el certamen, más la incursión de Lagartos del Sumidero, que entró la jornada pasada. De esta manera el campo del Panchón Contreras se alista este domingo para albergar los dos encuentros de la octava jornada, esperando que se logren cumplir con las expectativas de ambos cotejos. De acuerdo con el rol de juegos, será en punto de las 10 de la mañana cuando comiencen a las actividades en el centro del diamante del Panchón, con el compromiso entre Lagartos del Sumidero y Águilas de Yajalón. El panorama pinta para que las aves de rapiña puedan lograr un buen triunfo en esta octava jornada y que mantendría al conjunto como líder solitario del "standing", esto luego de darse la salida de Lacandones de Chiapas y Diablos Rojos de San Cristóbal, que eran los otros
Octava jornada de liga a la vista
Contra viento y marea, la Liga Municipal de Beisbol de Tuxtla Gutiérrez se mantiene en pie para sacar adelante la temporada 2016. Restan tres fechas de temporada regular por jugar, las cuales serán concluidas con cinco equipos, cuatro de los cuales iniciaron el certamen, más la incursión de Lagartos del Sumidero, que entró la jornada pasada. De esta manera el campo del Panchón Contreras se alista este domingo para albergar los dos encuentros de la octava jornada, esperando que se logren cumplir con las expectativas de ambos cotejos. De acuerdo con el rol de juegos, será en punto de las 10 de la mañana cuando comiencen a las actividades en el centro del diamante del Panchón, con el compromiso entre Lagartos del Sumidero y Águilas de Yajalón. El panorama pinta para que las aves de rapiña puedan lograr un buen triunfo en esta octava jornada y que mantendría al conjunto como líder solitario del "standing", esto luego de darse la salida de Lacandones de Chiapas y Diablos Rojos de San Cristóbal, que eran los otros