Atlas cayó 2-1 jugando como local ante Puebla, en un partido que los rojinegros dejaron escapar, aunque parecían dominarlo en los primeros 20 minutos. Atlas repitió la alineación con la que venció a Monarcas la semana pasada, con Aboagye en el medio campo en lugar del lesionado Lorenzo Reyes. Puebla fue dirigido por Octavio "Picas" Becerril, que ocupa el puesto de manera interina. El "Chelís", José Luis Sánchez Solá, quien dirigirá al equipo, observó el partido desde las gradas. Los Camoteros se presentaron como un equipo amorfo en los primeros minutos de juego y Atlas aprovechó castigando con incursiones de Burbano el flanco derecho de la defensa poblana. De una jugada así derivó un tiro de esquina que Osvaldo Martínez teledirigió a Jesús Isijara, quien disfrutó el tiempo y el espacio que le dio el Puebla para bajarse el balón y rematar a placer con la zurda. El mexicano suma así cuatro tantos en el torneo y se coloca como el líder goleador de la Madriguera. El partido parecía fácil para los rojinegros, que
Puebla saca el coraje y derrota a Atlas
Atlas cayó 2-1 jugando como local ante Puebla, en un partido que los rojinegros dejaron escapar, aunque parecían dominarlo en los primeros 20 minutos. Atlas repitió la alineación con la que venció a Monarcas la semana pasada, con Aboagye en el medio campo en lugar del lesionado Lorenzo Reyes. Puebla fue dirigido por Octavio "Picas" Becerril, que ocupa el puesto de manera interina. El "Chelís", José Luis Sánchez Solá, quien dirigirá al equipo, observó el partido desde las gradas. Los Camoteros se presentaron como un equipo amorfo en los primeros minutos de juego y Atlas aprovechó castigando con incursiones de Burbano el flanco derecho de la defensa poblana. De una jugada así derivó un tiro de esquina que Osvaldo Martínez teledirigió a Jesús Isijara, quien disfrutó el tiempo y el espacio que le dio el Puebla para bajarse el balón y rematar a placer con la zurda. El mexicano suma así cuatro tantos en el torneo y se coloca como el líder goleador de la Madriguera. El partido parecía fácil para los rojinegros, que