El equipo de La Franja no pudo sostener la ventaja parcial en casa y terminó siendo alcanzado 2-2 por los Lobos BUAP este domingo en el cierre de las hostilidades en la jornada 12 de la Liga MX. La inauguración de la pizarra llegó al 38´, cortesía de Javier Ramos, quien ponía a los visitantes arriba en el marcador. Las acciones del primer tiempo terminaron los Lobos arriba en el marcador. Ya para la segunda mitad, el conjunto del Puebla saltó a la cancha del Estadio Cuauhtémoc con la idea de ofender a los licántropos. Al minuto 48, los Camoteros emparejaron los cartones a través de un gol de Jorge Espericueta, que sacó un riflazo a media altura al poste derecho del arquero universitario José Rodríguez. La "vuelta a la tortilla" llegó pronto, al minuto 53´, vía Lucas Cavallini, quien entró al área de la manada para fusilar a Nikolás Vikonis, 2-1ganaba el local. Cuando parecía que la mesa estaba puesta para que los dirigidos por Enrique Meza golearan a sus visitantes, el Puebla decidió echarse hacia atrás y
Puebla y Lobos dividen puntos; empatan 2-2
El equipo de La Franja no pudo sostener la ventaja parcial en casa y terminó siendo alcanzado 2-2 por los Lobos BUAP este domingo en el cierre de las hostilidades en la jornada 12 de la Liga MX. La inauguración de la pizarra llegó al 38´, cortesía de Javier Ramos, quien ponía a los visitantes arriba en el marcador. Las acciones del primer tiempo terminaron los Lobos arriba en el marcador. Ya para la segunda mitad, el conjunto del Puebla saltó a la cancha del Estadio Cuauhtémoc con la idea de ofender a los licántropos. Al minuto 48, los Camoteros emparejaron los cartones a través de un gol de Jorge Espericueta, que sacó un riflazo a media altura al poste derecho del arquero universitario José Rodríguez. La "vuelta a la tortilla" llegó pronto, al minuto 53´, vía Lucas Cavallini, quien entró al área de la manada para fusilar a Nikolás Vikonis, 2-1ganaba el local. Cuando parecía que la mesa estaba puesta para que los dirigidos por Enrique Meza golearan a sus visitantes, el Puebla decidió echarse hacia atrás y