Los equipos de Segunda Fuerza varonil Reales y Yucachís disputaron su partido número once como parte del Campeonato de Softbol 2015 de la Liga Municipal de Tuxtla Gutiérrez, en el que el pítcher Alfredo Dorantes Herrera logró dominar la ofensiva visitante para que su equipo se impusiera por nueve carreras a cuatro. En el campo de pelota blanca de Caña Hueca, los cuadros llegaron a este compromiso ubicados en sexta y séptima posición de la tabla general, respectivamente, con seis juegos ganados y cuatro perdidos, y fueron los de Reales quienes consiguieron sumar un cotejo más a su favor. El parador en corto, Enrique Díaz comenzó bateando por Yucachís y fue puesto fuera de inmediato. En seguida llegaría Sebastián García a estacionarse en primera; Justo Encalada no logró conectar y produjo el segundo "out"; después, Eduardo Cabrera se embasó con batazo por el central con el que empujó a García a la registradora, quien le seguiría minutos después con sencillo de Concepción Natarén, que llegó al plato gracias a
Reales remonta y vence por 9-5 a Yucachís
Los equipos de Segunda Fuerza varonil Reales y Yucachís disputaron su partido número once como parte del Campeonato de Softbol 2015 de la Liga Municipal de Tuxtla Gutiérrez, en el que el pítcher Alfredo Dorantes Herrera logró dominar la ofensiva visitante para que su equipo se impusiera por nueve carreras a cuatro. En el campo de pelota blanca de Caña Hueca, los cuadros llegaron a este compromiso ubicados en sexta y séptima posición de la tabla general, respectivamente, con seis juegos ganados y cuatro perdidos, y fueron los de Reales quienes consiguieron sumar un cotejo más a su favor. El parador en corto, Enrique Díaz comenzó bateando por Yucachís y fue puesto fuera de inmediato. En seguida llegaría Sebastián García a estacionarse en primera; Justo Encalada no logró conectar y produjo el segundo "out"; después, Eduardo Cabrera se embasó con batazo por el central con el que empujó a García a la registradora, quien le seguiría minutos después con sencillo de Concepción Natarén, que llegó al plato gracias a