Cristiano volvió, si alguna vez se había ido, por la puerta grande. Hizo cinco de los seis goles de su equipo ante el Espanyol y regaló el otro a Benzema. Fue el mejor antivirus para un Madrid que llegaba a Barcelona sin James y Danilo, víctimas de las selecciones. El lusitano escribió la historia de un partido sin meollo, resuelto con extrema facilidad por el Real Madrid. Sergio anunció un Espanyol ambicioso, y el Madrid castigó con crueldad tamaña osadía. La defensa adelantada del técnico local, que apostó por ganar el partido a base de acumulación en el medio, fue una bicoca para los pasadores blancos. El primer gol condensó el partido: pase excelso de Modric a la espalda de Modric , carrera de Cristiano y balón a la red. Pese a su mala racha en los últimos partidos, el luso definió con frialdad, con un remate suave y cruzado. Esta vez no hubo zambombazo, aunque sí detonó el partido, que recibió un impacto demoledor. No hubo respuesta del Espanyol ante un Madrid en el que Modric planeaba, Casemiro sostenía
Repóker de CR7 ante el espanyol
Cristiano volvió, si alguna vez se había ido, por la puerta grande. Hizo cinco de los seis goles de su equipo ante el Espanyol y regaló el otro a Benzema. Fue el mejor antivirus para un Madrid que llegaba a Barcelona sin James y Danilo, víctimas de las selecciones. El lusitano escribió la historia de un partido sin meollo, resuelto con extrema facilidad por el Real Madrid. Sergio anunció un Espanyol ambicioso, y el Madrid castigó con crueldad tamaña osadía. La defensa adelantada del técnico local, que apostó por ganar el partido a base de acumulación en el medio, fue una bicoca para los pasadores blancos. El primer gol condensó el partido: pase excelso de Modric a la espalda de Modric , carrera de Cristiano y balón a la red. Pese a su mala racha en los últimos partidos, el luso definió con frialdad, con un remate suave y cruzado. Esta vez no hubo zambombazo, aunque sí detonó el partido, que recibió un impacto demoledor. No hubo respuesta del Espanyol ante un Madrid en el que Modric planeaba, Casemiro sostenía