Sebastián García logra oro histórico en arco

Con el eco de un grito que se elevó hasta el cielo, Sebastián García inmortalizó un instante de gloria. Sus manos alzadas en señal de triunfo buscaron las gradas donde la delegación mexicana lo vitoreaba, mientras una sonrisa incontenible iluminaba su rostro. Había conquistado lo imposible: tras un duelo vibrante, flecha a flecha, frente al francés Nicolas Girard, la final se resolvió en una flecha de oro. El marcador empatado 145-145 convirtió cada respiración en tensión pura, hasta que la precisión de García lo llevó a rozar el punto más cercano al centro de la diana y colocar a México en lo más alto del podio en el arco compuesto varonil. García, quien al recibir el oro mostró con orgullo una cadena que colgaba de su cuello y que guarda un significado especial, había forjado su camino al metal áureo con temple y precisión. En semifinales, derrotó al experimentado danés Martin Damsbo por un ajustado 146-145, un triunfo que le dio la confianza necesaria para encarar la batalla definitiva. Ese duelo previo no