Seis mozos resultaron corneados en el segundo encierro de la Feria de San Fermín, en Pamplona, norte de España, que fue muy largo, con una duración de cinco minutos con 46 segundos con toros de la ganadería de Cebada Gago. El segundo encierro de los Sanfermines con los toros de la ganadería de Cebada Gago fue dramático, tras haberse separado la manada desde muy pronto y quedarse sueltos varios toros desde la calle Mercaderes. Desde ese punto se vivieron momentos de gran angustia y peligro, hasta el punto de producirse seis heridos por asta de toro, los dos más graves con cornadas en abdomen y tórax, y varios traumatismos más. La primera corneada a un mozo se produjo en Santo Domingo, con los primeros encuentros con los corredores; dos más entre los tramos de Mercaderes y la curva de la Estafeta; y a lo largo de la Estafeta y Telefónica los otros tres. Los toros comenzaron el encierro en la Cuesta de Santo Domingo hermanados. Fue en Mercaderes cuando la manada se separó por completo y así llegó hasta la calle
Seis corredores resultan corneados en segundo encierro
Seis mozos resultaron corneados en el segundo encierro de la Feria de San Fermín, en Pamplona, norte de España, que fue muy largo, con una duración de cinco minutos con 46 segundos con toros de la ganadería de Cebada Gago. El segundo encierro de los Sanfermines con los toros de la ganadería de Cebada Gago fue dramático, tras haberse separado la manada desde muy pronto y quedarse sueltos varios toros desde la calle Mercaderes. Desde ese punto se vivieron momentos de gran angustia y peligro, hasta el punto de producirse seis heridos por asta de toro, los dos más graves con cornadas en abdomen y tórax, y varios traumatismos más. La primera corneada a un mozo se produjo en Santo Domingo, con los primeros encuentros con los corredores; dos más entre los tramos de Mercaderes y la curva de la Estafeta; y a lo largo de la Estafeta y Telefónica los otros tres. Los toros comenzaron el encierro en la Cuesta de Santo Domingo hermanados. Fue en Mercaderes cuando la manada se separó por completo y así llegó hasta la calle