Algo tarde, pero los cambios en el América están llegando. Poco a poco, en Coapa aparecen nuevos nombres, los cuales deben aportar ese "plus" para que el cuadro dirigido por Santiago Solari dé los pasos que le faltan y sea un real aspirante al título del Futbol mexicano. Los refuerzos del América han sido incorporados para ocupar puestos de gente que se fue y que al final no pudo con las expectativas que genera portar el uniforme azulcrema. Procedente del norte, del Santos Laguna, llega Diego Valdés, volante de corte totalmente ofensivo, y se va Sebastián Córdova. La visión de cancha, el tiro a gol, la enjundia y el buen momento que vive el chileno podrían ser el punto a favor sobre el mexicano, catalogado de "pecho frío", por lo que perdió la confianza del técnico el torneo pasado. Llegó al equipo Jonathan dos Santos, tratando de hacer olvidar el pésimo paso de su hermano Gio por los campos de Coapa. El volante quiere convertirse en el ombligo del cuadro americanista, dejando de lado la nula aportación de ge
¿Servirán los cambios en América?
Algo tarde, pero los cambios en el América están llegando. Poco a poco, en Coapa aparecen nuevos nombres, los cuales deben aportar ese "plus" para que el cuadro dirigido por Santiago Solari dé los pasos que le faltan y sea un real aspirante al título del Futbol mexicano. Los refuerzos del América han sido incorporados para ocupar puestos de gente que se fue y que al final no pudo con las expectativas que genera portar el uniforme azulcrema. Procedente del norte, del Santos Laguna, llega Diego Valdés, volante de corte totalmente ofensivo, y se va Sebastián Córdova. La visión de cancha, el tiro a gol, la enjundia y el buen momento que vive el chileno podrían ser el punto a favor sobre el mexicano, catalogado de "pecho frío", por lo que perdió la confianza del técnico el torneo pasado. Llegó al equipo Jonathan dos Santos, tratando de hacer olvidar el pésimo paso de su hermano Gio por los campos de Coapa. El volante quiere convertirse en el ombligo del cuadro americanista, dejando de lado la nula aportación de ge