Tiger Woods, niño prodigio visita México

En el álbum de familia hay una foto en la que Eldrick "Tiger" Woods tiene menos de un año, es sostenido en pie por su padre, tiene en sus manos el pequeño palo de Golf y la mirada puesta en la bola, a punto de impactarla. A los dos años de edad, llegó al estudio de televisión del famoso conductor Bob Hope, carga en la espalda su bolsa con el palo de Golf y en su exhibición realiza un maravilloso swing, impacta la bola y arranca las carcajadas de un sorprendido y complacido anfitrión y en el fondo se escuchan los aplausos del público. Ya es un prodigio, un fenómeno, un virtuoso, un destinado para triunfar, un hito del Golf mundial, porque desde su aparición el Golf alcanzó una popularidad inimaginable. Nació el 30 de diciembre de 1975 en Cypress, California, su padre Earl Woods, un teniente coronel retirado del ejército estadounidense, practicaba el Golf ante una red y, cuenta la leyenda, que el pequeño de seis meses lo imitó en su movimiento de pegar a la esférica, y por tanto fue su influencia y primer maest