Tigres buscará coronarse por quinta vez

Fue la celebración del desdén, la que confirmó un boleto que selló el error de la portera Alejandría Godínez. Jacqueline Ovalle fue la jugadora de los Tigres que mostró menos efusividad, mientras las miles de gargantas felinas explotaban en el estadio BBVA de Monterrey, Nuevo León, que es el hogar de su más acérrimo adversario, pero también ha sido testigo de gloriosas páginas para el club universitario. Es cierto que la anotación de María Paula Salas (minuto 80) otorgó dramatismo a una semifinal que tuvo de todo, hasta un símil del diluvio universal durante gran parte del encuentro, pero las Tigres sabían que el tanto de Ovalle (al 77) las ponía en su octava final en la historia (ningún club presume más). Aunque el punto de quiebre del clásico regiomontano llegó en el minuto 37, cuando Godínez no supo cómo atacar un balón en saque de esquina y Mia Fishel no perdonó. El Monterrey tenía el boleto a la serie por la corona, hasta que su arquera se equivocó. Electrizante 2-2 (3-4 global) que puso a las visitantes