Tigres es el mandón del norte. Los felinos se impusieron 2-0 a Rayados en el Clásico Regio 123, gracias a Lucas Zelarayán que marcó un gol y dio pase en tiro de esquina para Gignac, quien rompió su sequía goleadora y llegó a ocho goles en los duelos fraternales contra Monterrey. Una primera mitad infumable fue la que brindaron ambos equipos en la cancha, en donde ninguno tuvo la iniciativa de tomar la batuta del encuentro, sin comprometerse, sin arriesgar nada y asumiendo una postura conservadora y pecando de precavidos. Por parte de Rayados, Dorlan Pabón y Avilés Hurtado estuvieron más preocupados por apoyar a sus laterales en la doble cobertura que en buscar un mano a mano, desbordar y llegar a línea de fondo. Sólo un remate de André-Pierre Gignac al 9´, cuando el francés se encontraba casi sin ángulo de disparo por el lado izquierdo del área, fue todo el peligro que se generó a lo largo de los primeros 45 minutos del partido. Al 24´, Avilés Hurtado pidió un penal al recibir una carga de Luis Rodríguez e
Tigres se impone en la casa de Rayados
Tigres es el mandón del norte. Los felinos se impusieron 2-0 a Rayados en el Clásico Regio 123, gracias a Lucas Zelarayán que marcó un gol y dio pase en tiro de esquina para Gignac, quien rompió su sequía goleadora y llegó a ocho goles en los duelos fraternales contra Monterrey. Una primera mitad infumable fue la que brindaron ambos equipos en la cancha, en donde ninguno tuvo la iniciativa de tomar la batuta del encuentro, sin comprometerse, sin arriesgar nada y asumiendo una postura conservadora y pecando de precavidos. Por parte de Rayados, Dorlan Pabón y Avilés Hurtado estuvieron más preocupados por apoyar a sus laterales en la doble cobertura que en buscar un mano a mano, desbordar y llegar a línea de fondo. Sólo un remate de André-Pierre Gignac al 9´, cuando el francés se encontraba casi sin ángulo de disparo por el lado izquierdo del área, fue todo el peligro que se generó a lo largo de los primeros 45 minutos del partido. Al 24´, Avilés Hurtado pidió un penal al recibir una carga de Luis Rodríguez e