Usain Bolt, el atleta que consiguió todo

En la mente de los millones de fans en el mundo siempre estará la imagen de la flecha y la forma de festejar de Usaint Bolt en cada triunfo, porque eso ya no sucederá, pues el atleta más rápido del mundo decidió decir adiós a las pistas. Bolt deja un mundo extasiado con sus virtudes, y su despedida fue en el más maravilloso de los encuadres, los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016, donde aumentó su idolatría al salir con victorias en los 100 y 200 metros planos y el relevo 4x100. Al competir dejó en el vestuario los dolores, los miedos a las lesiones, el aburrimiento de entrenar día a día desde que tenía diez años y, sobre todo, el peso de los años, de los 30 que lo hacían sentir la vejez, para disfrutar como un niño cada una de sus intervenciones. Se recuerda como se divirtió con el canadiense Andre de Grasse, quien trató de vencerlo en la ronda semifinal, pero él solo lo consintió, lo vio de reojo con una sonrisa pícara, aceleró la zancada para ganar el "heat" y al final se abrazaron y el del continente am