La propuesta teatral 1521: la caída articula 22 textos divididos en cuatro partes en las que se cuenta la derrota de la gran Tenochtitlán, desde los augurios de la llegada de los españoles hasta la rendición de los mexicas, el 13 de agosto de 1521. El proyecto escénico cuenta con dramaturgia y dirección de David Olguín y tendrá una breve temporada del 2 al 26 de febrero en el teatro El Milagro. Es una puesta en escena que “articula diversas voces individuales a manera de monólogos, de personajes históricos y de ficción que ofrecen distintos puntos de vista de la historia, vistos desde el presente y en contrapunto”. Aquí se da voz a los conquistadores, a los indígenas; incluso, de manera ficticia, se da voz a los dioses y hasta al caballo de Juan Velázquez de León, que cita Bernal Díaz del Castillo, una yegua llamada La Rabona. “El propósito es reunir diversas miradas del hecho histórico para armar un mosaico de aquel encuentro brutal que ocurrió entre 1519 y 1521”, agregó David Olguín. La historia nos permite
1521: la caída, en diálogo con el presente
La propuesta teatral 1521: la caída articula 22 textos divididos en cuatro partes en las que se cuenta la derrota de la gran Tenochtitlán, desde los augurios de la llegada de los españoles hasta la rendición de los mexicas, el 13 de agosto de 1521. El proyecto escénico cuenta con dramaturgia y dirección de David Olguín y tendrá una breve temporada del 2 al 26 de febrero en el teatro El Milagro. Es una puesta en escena que “articula diversas voces individuales a manera de monólogos, de personajes históricos y de ficción que ofrecen distintos puntos de vista de la historia, vistos desde el presente y en contrapunto”. Aquí se da voz a los conquistadores, a los indígenas; incluso, de manera ficticia, se da voz a los dioses y hasta al caballo de Juan Velázquez de León, que cita Bernal Díaz del Castillo, una yegua llamada La Rabona. “El propósito es reunir diversas miradas del hecho histórico para armar un mosaico de aquel encuentro brutal que ocurrió entre 1519 y 1521”, agregó David Olguín. La historia nos permite