"¿El fantasma qué?, ¿el espíritu qué? Hay que temerle a los humanos", sentencia Fernanda Castillo cuando habla acerca de lo sobrenatural. A ella, más allá de personajes que surgen de la imaginación, la sobrecoge lo tangible. Lo que puede estar más cerca de todos o dentro de uno mismo, que puede explotar en cualquier momento, como Jack Nicholson en El resplandor. Así que cuando leyó el guión de Cuidado con lo que deseas, filme que estrena esta semana, quiso salirse de los papeles que la han popularizado en comedia (Una mujer sin filtro y Dulce familia), para incursionar en un género donde lo mental es lo primordial. Con Juan Ríos e Iván Arana, bajo la dirección de Agustín Tapia, integra un triángulo que, durante el cumpleaños de la hija de ella (Valery Sais), pierde precisamente la cordura, estando además un arlequín diabólico. "Es un personaje arrastrado por sus propios deseos y muestra que el monstruo puede estar entre nosotros, para qué tener miedo a una presencia si algo propio puede hacer que nos tiremos
A Fernanda le asusta lo tangible
"¿El fantasma qué?, ¿el espíritu qué? Hay que temerle a los humanos", sentencia Fernanda Castillo cuando habla acerca de lo sobrenatural. A ella, más allá de personajes que surgen de la imaginación, la sobrecoge lo tangible. Lo que puede estar más cerca de todos o dentro de uno mismo, que puede explotar en cualquier momento, como Jack Nicholson en El resplandor. Así que cuando leyó el guión de Cuidado con lo que deseas, filme que estrena esta semana, quiso salirse de los papeles que la han popularizado en comedia (Una mujer sin filtro y Dulce familia), para incursionar en un género donde lo mental es lo primordial. Con Juan Ríos e Iván Arana, bajo la dirección de Agustín Tapia, integra un triángulo que, durante el cumpleaños de la hija de ella (Valery Sais), pierde precisamente la cordura, estando además un arlequín diabólico. "Es un personaje arrastrado por sus propios deseos y muestra que el monstruo puede estar entre nosotros, para qué tener miedo a una presencia si algo propio puede hacer que nos tiremos