Entre anécdotas, risas e impensables confesiones culinarias, el laureado escritor nicaragüense Sergio Ramírez presentó en Managua su último libro, A la mesa con Rubén Darío, en el que devela el arte de la cocina y la buena comida como una de las más amadas musas del poeta universal (1867-1916). "Entré a conocer al Darío sentado a la mesa y descubrí lo que pensaba de la cocina como fuente de la cultura, como lo más universal que uno puede encontrar", dijo el autor de Castigo divino (premio Carlos Fuentes 2014) en un centro cultural capitalino la noche del miércoles. Tres años de intenso trabajo de investigación fueron necesarios para dar forma a la obra que a lo largo de 358 páginas ilustradas con fotografías, afiches de la época y centenares de recetas, muestra una faceta de Darío de la que ningún otro escritor se había ocupado. "Nada como pensar después de haber comido, las ideas no son hijas del hambre", proclamaba el famoso bardo que fue diplomático y periodista, y que al regresar a morir a su Nicaragua na
A la mesa con Rubén Darío
Entre anécdotas, risas e impensables confesiones culinarias, el laureado escritor nicaragüense Sergio Ramírez presentó en Managua su último libro, A la mesa con Rubén Darío, en el que devela el arte de la cocina y la buena comida como una de las más amadas musas del poeta universal (1867-1916). "Entré a conocer al Darío sentado a la mesa y descubrí lo que pensaba de la cocina como fuente de la cultura, como lo más universal que uno puede encontrar", dijo el autor de Castigo divino (premio Carlos Fuentes 2014) en un centro cultural capitalino la noche del miércoles. Tres años de intenso trabajo de investigación fueron necesarios para dar forma a la obra que a lo largo de 358 páginas ilustradas con fotografías, afiches de la época y centenares de recetas, muestra una faceta de Darío de la que ningún otro escritor se había ocupado. "Nada como pensar después de haber comido, las ideas no son hijas del hambre", proclamaba el famoso bardo que fue diplomático y periodista, y que al regresar a morir a su Nicaragua na