La noche del 31 de agosto de 1997, ninguna cámara de tráfico del centro de París funcionó. El traslado al hospital de Diana de Gales, herida tras el accidente en el túnel bajo el Puente del Alma, se prolongó durante 45 minutos, cuando en condiciones normales el recorrido se realiza en siete. Ni siquiera la llevaron al centro sanitario más cercano al lugar del siniestro. Tampoco se le practicó autopsia alguna, sino que se embalsamó su cuerpo para supuestamente ser incinerado después, algo excepcional cuando se trata de un accidente. Este y otros detalles, recogidos en un libro que solo verá la luz en España, ponen en duda las circunstancias accidentales de la muerte de la "princesa del pueblo". Desmontan, una a una, las hipótesis con las que se cerró una investigación que al día de hoy sigue despertando suspicacias. La escritora, Concha Calleja, ha investigado y recopilado una valiosa documentación en la obra Diana. Réquiem por una mentira. La autora ha entrevistado, entre otros, al propio Mohamed, padre de
A Lady Di la asesinó el duque de Edimburgo
La noche del 31 de agosto de 1997, ninguna cámara de tráfico del centro de París funcionó. El traslado al hospital de Diana de Gales, herida tras el accidente en el túnel bajo el Puente del Alma, se prolongó durante 45 minutos, cuando en condiciones normales el recorrido se realiza en siete. Ni siquiera la llevaron al centro sanitario más cercano al lugar del siniestro. Tampoco se le practicó autopsia alguna, sino que se embalsamó su cuerpo para supuestamente ser incinerado después, algo excepcional cuando se trata de un accidente. Este y otros detalles, recogidos en un libro que solo verá la luz en España, ponen en duda las circunstancias accidentales de la muerte de la "princesa del pueblo". Desmontan, una a una, las hipótesis con las que se cerró una investigación que al día de hoy sigue despertando suspicacias. La escritora, Concha Calleja, ha investigado y recopilado una valiosa documentación en la obra Diana. Réquiem por una mentira. La autora ha entrevistado, entre otros, al propio Mohamed, padre de