El Museo de Palenteología Eliseo Palacios Aguilera, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, inauguró la exposición “Ecos de un mundo perdido: ambientes a través del tiempo”. La muestra es una oportunidad para conocer la evolución de la vida en distintos ambientes del pasado. La apertura corrió a cargo de la maestra Malena Torres Abarca, quien aprovechó su discurso para invitar al público a que conozca las piezas que integran la exhibición. Asimismo, recorrió los pasillos del inmueble acompañada de niñas y niños que forman parte del Curso de Verano de la Semahn (Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural) y quienes pudieron acercarse a la historia de la vida en nuestro planeta. Grandes joyas Bajo el lema “Hay historias que comenzaron hace millones de años y hoy vuelven a contarse a través de los fósiles”, la muestra presenta, entre otros elementos, la mandíbula de una nueva especie de Paratoceras, de 23 millones de años de antigüedad, correspondiente a la era Cenozoica. Compartieron que “Ecos de un mundo perd
Abren ecos de un mundo perdido
El Museo de Palenteología Eliseo Palacios Aguilera, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, inauguró la exposición “Ecos de un mundo perdido: ambientes a través del tiempo”. La muestra es una oportunidad para conocer la evolución de la vida en distintos ambientes del pasado. La apertura corrió a cargo de la maestra Malena Torres Abarca, quien aprovechó su discurso para invitar al público a que conozca las piezas que integran la exhibición. Asimismo, recorrió los pasillos del inmueble acompañada de niñas y niños que forman parte del Curso de Verano de la Semahn (Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural) y quienes pudieron acercarse a la historia de la vida en nuestro planeta. Grandes joyas Bajo el lema “Hay historias que comenzaron hace millones de años y hoy vuelven a contarse a través de los fósiles”, la muestra presenta, entre otros elementos, la mandíbula de una nueva especie de Paratoceras, de 23 millones de años de antigüedad, correspondiente a la era Cenozoica. Compartieron que “Ecos de un mundo perd