Si eres fan de Leonora Carrington, esta es una oportunidad para sumergirte en sus obras, y es que la experiencia inmersiva de la artista ya abrió sus puertas en la Ciudad de México. “Leonora Carrington: Laberinto Mágico” es un recorrido a través de la mente de la artista, donde los visitantes experimentan los límites de la realidad y los sueños. Bajo la metáfora “solo quien acepta perderse tiene la oportunidad de encontrarse”, todas las salas reflejan su pensamiento y filosofía. Durante aproximadamente 45 minutos, temas como el feminismo, la ficción y la magia empapan a los visitantes y los inducen a un viaje sensorial, apreciando siluetas de criaturas, rituales, animales, máscaras, híbridos y guardianes que parecen salidos de un cuento. En esta experiencia, los asistentes exploran universos mágicos y conviven con seres fantásticos como La tamborilera, La dragonesa, El gato sin botas, Gato de la noche, Serpiente voladora, Barco de grullas, entre otros. Además, observan espacios temáticos como la Sala del Tar
Abren experiencia inmersiva
Si eres fan de Leonora Carrington, esta es una oportunidad para sumergirte en sus obras, y es que la experiencia inmersiva de la artista ya abrió sus puertas en la Ciudad de México. “Leonora Carrington: Laberinto Mágico” es un recorrido a través de la mente de la artista, donde los visitantes experimentan los límites de la realidad y los sueños. Bajo la metáfora “solo quien acepta perderse tiene la oportunidad de encontrarse”, todas las salas reflejan su pensamiento y filosofía. Durante aproximadamente 45 minutos, temas como el feminismo, la ficción y la magia empapan a los visitantes y los inducen a un viaje sensorial, apreciando siluetas de criaturas, rituales, animales, máscaras, híbridos y guardianes que parecen salidos de un cuento. En esta experiencia, los asistentes exploran universos mágicos y conviven con seres fantásticos como La tamborilera, La dragonesa, El gato sin botas, Gato de la noche, Serpiente voladora, Barco de grullas, entre otros. Además, observan espacios temáticos como la Sala del Tar