Academias: el reto de lograr apoyos

De 2007 a 2020, fueron decenas de miles de artistas los que estudiaron ballet, jazz o danza contemporánea en La Cantera, estudio que se encontraba en la colonia Tabacalera y que fundó el coreógrafo y bailarín Jaime Camarena, también director de la compañía A Poc A Poc. El proyecto prácticamente fue levantado de cero y, aunque Camarena sintió que se había cumplido un ciclo, en sus palabras hubo desencanto al hablar del cierre, lo amargo de ver cómo, en medio de un conflicto legal, bajo condiciones cada vez más difíciles, el proyecto en el que se invirtieron años de trabajo se desmoronó poco a poco. En medio de esa crisis, cuenta Camarena, se solicitó el apoyo México en Escena, que, en ese último intento, no recibió La Cantera. “Tener un proyecto de largo aliento no es posible sin un apoyo”, afirma. La Cantera es un ejemplo de los retos que las academias de danza enfrentan, como proyectos culturales emanados de la sociedad civil, para sostenerse. Situación que el Consejo Nacional de Danza, que se conforma por