Actuar es como jugar: Andrea Chaparro

Cuando Andrea Chaparro era pequeña, le intrigaba ver aparecer a su papá, Omar Chaparro, en una pantalla, como parte de un mundo que ella no conocía. "No sabía qué era, pero era chistoso verlo en un cuadro", recuerda la joven de 20 años acerca del actor de La boda de Valentina y No manches, Frida. Era, dice, una niña que quería ser astronauta, luego chef, después sicóloga, cantante y hasta periodista. Y, por qué no, tener una propia galería de arte. Pero el tiempo la puso en su lugar. Estudió en Televisa e hizo teatro en la obra Mary Poppins, después participó en La Voz Kids. Hace dos años comenzó a aparecer frente a cámara de manera profesional con la serie No fue mi culpa y la producción de La Casa de las Flores: la película, y le gustó. Este año su rostro ha sido de los más vistos internacionalmente al formar parte de la serie Rebelde, para la plataforma Netflix, que llega a decenas de países. "Al final lo que hacía mi papá era jugar, actuar es jugar, he encontrado mucho en eso", dice. Ahora Andrea radica e