Adiós al “francotirador de la pluma”

Editor, traductor y catedrático Jesús Anaya Rosique (1946-2024), quien gracias a su pasión por los libros logró pasar de la clandestinidad de la lucha armada y el exilio a la investigación y a la academia, murió a los 78 años. “El 24 de diciembre, a las 16:00 horas, falleció mi querido hermano Jesús Anaya Rosique, editor, maestro, creador de la maestría de edición en la Universidad de Guadalajara, trascendió en su vida... Hasta luego”, informó Francisco José Anaya Rosique en su cuenta de X. La letra impresa, en libros, periódicos o revistas, fue el caldo de cultivo en el que navegó el ensayista durante 56 años en la industria editorial desde diversos frentes: corrector, investigador, vendedor y editor. Dos pasiones lo guiaron: la búsqueda de la justicia y de la cultura, a las que sucumbió sin límites y experimentó de manera intensa. Tras la matanza estudiantil de Tlatelolco en 1968, se integró a “un grupo subterráneo paralelo a este movimiento que se preparaba para la lucha armada” y abandonó el país, confesó