Agustín Monsreal explota el haikú

Escritor y, sobre todo, cuentista, Agustín Monsreal (Mérida, 1941) ya había escrito poesía, pero fue hasta hace poco cuando incursionó en el haikú, a través de un taller a instancias de Sergio Mondragón, para distraerse, ya que pasaba por un proceso de doble duelo. "Fue una revelación íntima. Había algo allí que me tocó profundamente: una nueva forma de expresión", contó Monsreal al presentar la tercia de libros de haikús: Corazón en mano, Esto que pasa en mi corazón y Entre dos infinitos, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Mondragón recordó que esta forma poética japonesa fue introducida en México a principios del siglo XX por José Juan Tablada (1871-1945); en Chiapas por Armando Duvalier, secundó Roberto López Moreno. El haikú consiste en hacer tres versos de cinco, siete y cinco sílabas cada uno. Monsreal, como fue "desobediente desde chico", ha hecho otras combinaciones como siete, siete y cinco, o siete, siete y siete. "Al llegar a 200 haikús, necesitaba un cambio", justificó. El esc