Alberto Guerra es el favorito de Madonna. El actor mexicano vuelve a aparecer junto a la famosa, después de que en 2024 hicieran juntos una sugerente sesión de fotos y luego la cantante de 67 años lo invitara a su concierto en Ciudad de México para participar en el segmento Ballroom, lo que fortaleció su vínculo creativo. En esta ocasión, son los nuevos embajadores de la fragancia The One, de la marca Dolce & Gabbana, y el candente promocional ya está dando de qué hablar en redes sociales, donde cibernautas aplauden la colaboración de ambos una vez más. El videoclip La cantante estadounidense ha versionado el clásico “La bambola” (1968) de Patty Pravo para la campaña de la firma de moda en una interpretación en la que muestra sus dotes vocales en italiano al son del famoso “Tu mi fai girar, come fossi una bambola”. En el video, Alberto Guerra está fascinado por Madonna, quien aparece en lencería mientras espera en la cama al actor que personifica a todo un seductor. Escrita por Franco Migliacci, Ruggero Cini
Alberto Guerra, favorito de Madonna
Alberto Guerra es el favorito de Madonna. El actor mexicano vuelve a aparecer junto a la famosa, después de que en 2024 hicieran juntos una sugerente sesión de fotos y luego la cantante de 67 años lo invitara a su concierto en Ciudad de México para participar en el segmento Ballroom, lo que fortaleció su vínculo creativo. En esta ocasión, son los nuevos embajadores de la fragancia The One, de la marca Dolce & Gabbana, y el candente promocional ya está dando de qué hablar en redes sociales, donde cibernautas aplauden la colaboración de ambos una vez más. El videoclip La cantante estadounidense ha versionado el clásico “La bambola” (1968) de Patty Pravo para la campaña de la firma de moda en una interpretación en la que muestra sus dotes vocales en italiano al son del famoso “Tu mi fai girar, come fossi una bambola”. En el video, Alberto Guerra está fascinado por Madonna, quien aparece en lencería mientras espera en la cama al actor que personifica a todo un seductor. Escrita por Franco Migliacci, Ruggero Cini