Durante muchos años, América Fernández, se mantuvo firme en la idea de que no quería ser cantante como su hermanos Camila y Alex. De hecho, desarrolló su lado más creativo, por eso sus estudios de arte y moda. Ahora, la hija de Alejandro Fernández y América Guinart, reveló que está lista para iniciar su carrera musical de manera profesional. “Todavía no estoy lista al cien por ciento, pero estoy segura que ya tomé la decisión. Es lo que amo y estoy feliz, porque se me quitaron todas las ansiedades y depresiones en cuanto tomé la decisión. Además no hay tiempos exactos, pero tampoco prisa. Estoy de manera independiente por ahorita, el chiste es encontrarme y hacer ‘covers’ para ir compartiendo un poquito con la gente”, señaló América. A sus 25 años, la también diseñadora e influencer, ha compartido varios videos y en vivos en sus redes sociales. También señaló que su padre ya le dio el visto bueno. “Yo era penosa desde chiquita, no sabía qué me gustaba. La música me encantaba, pero me comía la pena o el miedo.
Alejandro Fernández impulsa a su hija
Durante muchos años, América Fernández, se mantuvo firme en la idea de que no quería ser cantante como su hermanos Camila y Alex. De hecho, desarrolló su lado más creativo, por eso sus estudios de arte y moda. Ahora, la hija de Alejandro Fernández y América Guinart, reveló que está lista para iniciar su carrera musical de manera profesional. “Todavía no estoy lista al cien por ciento, pero estoy segura que ya tomé la decisión. Es lo que amo y estoy feliz, porque se me quitaron todas las ansiedades y depresiones en cuanto tomé la decisión. Además no hay tiempos exactos, pero tampoco prisa. Estoy de manera independiente por ahorita, el chiste es encontrarme y hacer ‘covers’ para ir compartiendo un poquito con la gente”, señaló América. A sus 25 años, la también diseñadora e influencer, ha compartido varios videos y en vivos en sus redes sociales. También señaló que su padre ya le dio el visto bueno. “Yo era penosa desde chiquita, no sabía qué me gustaba. La música me encantaba, pero me comía la pena o el miedo.