América Latina, la patria grande

Para el nicaragüense Sergio Ramírez es "un espejo roto en el cual podemos vernos el rostro, aunque sea de manera fragmentada"; la argentina Luisa Valenzuela la define como "mi territorio, bolivarianamente hablando"; el peruano Alfonso Cueto dice que es "un continente atormentado y festivo" y el mexicano Antonio Ortuño la ve como "una serie de países con diferencias importantes pero semejanzas conmovedoras". "Para mí, América Latina es la patria grande. Nunca la he entendido como el patio trasero de nadie, ni como el fracaso de las hipótesis europeas y mucho menos como mera víctima de los poderes coloniales. Al contrario, siempre la he asumido como el futuro cultural de Occidente. Esto es, como el último lugar hospitalario (a pesar de la violencia), como el primer ensayo de una modernidad que suma y multiplica (a pesar de que tantos de sus líderes se hunden en la corrupción) y como la promesa de un futuro compartible (contra la compra-venta actual de intelectuales y escritores), gracias a que casi todo está aú