El dolor por ganar menos que tus colegas hombres, el dolor de no poder dedicarte a tu pasión por la mala paga o el dolor de saber que tu madre no cumplió sus sueños, se vuelven menos solitarios y adquieren otra dimensión en la exposición “Aquí tembló un delirio”, cuando la artista Ana Gallardo (Rosario, Argentina, 1958) comparte en un audio (titulado CV Laboral) de que en los años 70 levantaba a “los niños” a las 6:30 horas para darles de desayunar y de ahí irse a la fábrica y que aun 20 años después vendía tampones y era asistente de forma simultánea de una galería y un despacho de arquitectura, todo para poder seguir haciendo su arte y mantener a su familia. La nueva perspectiva también se adquiere dentro de la sala que contiene Estudio II para la restauración de un perfil, donde recrea los bodegones que pintó su madre, como un homenaje a ella y a sus aspiraciones artísticas que se vieron frustradas por las expectativas que se tenían sobre las mujeres en los años 40 y 50. El trabajo de Gallardo muestra que
Ana Gallardo, del duelo personal al colectivo
El dolor por ganar menos que tus colegas hombres, el dolor de no poder dedicarte a tu pasión por la mala paga o el dolor de saber que tu madre no cumplió sus sueños, se vuelven menos solitarios y adquieren otra dimensión en la exposición “Aquí tembló un delirio”, cuando la artista Ana Gallardo (Rosario, Argentina, 1958) comparte en un audio (titulado CV Laboral) de que en los años 70 levantaba a “los niños” a las 6:30 horas para darles de desayunar y de ahí irse a la fábrica y que aun 20 años después vendía tampones y era asistente de forma simultánea de una galería y un despacho de arquitectura, todo para poder seguir haciendo su arte y mantener a su familia. La nueva perspectiva también se adquiere dentro de la sala que contiene Estudio II para la restauración de un perfil, donde recrea los bodegones que pintó su madre, como un homenaje a ella y a sus aspiraciones artísticas que se vieron frustradas por las expectativas que se tenían sobre las mujeres en los años 40 y 50. El trabajo de Gallardo muestra que