Analizan el amor desde la moral

La imagen de un Mahakala, especie de monstruo budista protector, que ilustra la portada de Nadie duerme en el mundo —novela más reciente de Alejandro Paniagua Anguiano, publicada por Textofilia en 2023— puede servir como analogía del personaje principal: un hombre que trabaja por las noches en una fábrica de escaleras, con una linterna que ilumina y descubre objetos, mientras se ve a sí mismo como un “casco de minero a la inversa, que hace más sombrío lo que ve”. Dualidad que explica ciertas imágenes hiperviolentas en la historia, reveladas, quizá, al meditar. En el mundo diurno, su pareja, Andino, tiene los primeros síntomas de una enfermedad que fragmenta la relación. “Es la idea del monstruo que también está presente en el libro. Un monstruo que puede iluminarse”, dice Paniagua, ganador del Premio Internacional de Narrativa Ignacio Manuel Altamirano en 2009 y del Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés en 2015. Pero el personaje, cuyo nombre es una palabra inexistente, no dicha, que alude al act